 | | Cuarto con jacuzzi en el hotel Balance Resort Stegersbach, Austria / AP | | Los responsables de las grandes cadenas hoteleras han de estar alerta ante las insólitas necesidades de los clientes, algunos de ellos con un nivel de exigencia capaz de poner a prueba los nervios del recepcionista más dispuesto y comprensivo. En los establecimientos donde los precios de las habitaciones son más elevados es habitual la llegada de viajeros caprichosos y excéntricos que exigen desde la colocación en la suite de un piano de cola hasta una bañera llena del champán francés más caro. No obstante, lo más habitual es aceptar la habitación tal como te la encuentras y reclamar “a posteriori” pues no todo el mundo puede permitirse lujos fuera del guión. Fuente: Viajes Prodigy | |